20 de Noviembre DÍA DE LA SOBERANÍA, no otro día…

20 de Noviembre DÍA DE LA SOBERANÍA, no otro día… 

Por pedido del historiador José María Rosa, conspicuo defensor del “Restaurador de las leyes”, y por medio de la Ley Nº 20.770 de 1974, que él impulsara, se ha instaurado el 20 de noviembre como Día de la Soberanía Nacional, en conmemoración de la heroica batalla de Vuelta de Obligado.
Recordemos que en ese día de 1845 se enfrentaron la Confederación Argentina, liderada por el Brigadier Juan Manuel de Rosas, y la escuadra anglo-francesa, primera potencia mundial, con la desmesurada ambición de navegar nuestros ríos interiores llevándose los “frutos del páis” si pagar y sin pedir permiso. Por eso iniciaron aquel bloqueo perverso.
La Batalla de La Vuelta de Obligado ocurrió en aguas del Río Paraná, sobre su margen derecha y al norte de la provincia de Buenos Aires, en un recodo donde el cauce se angosta.
Mucho podría escribir sobre esta parte de nuestra historia, ya que mucho ha escrito la pluma de importantes historiadores, los que, supongo, jamás imaginaron la banalización de estos hechos por ellos relatados con pasiones diversas, en beneficio de la memoria, la que por estos días no es honrada como corresponde.
Hay un desprecio supino hacia la conmemoración certera de personas y acciones relevantes, desde nuestra aparición en la cartografía mundial, a partir de la Conquista Española, hasta la posmodernidad que endiosa políticos de toda laya.
La historia es imprescindible y respetar y conocer el pasado es preservarnos para el futuro, pero en nuestro país es más importante generar fines de semana largos, donde solo se beneficia la “industria sin chimeneas” y los comercios y empresas involucradas que la formación de los jóvenes. Si hasta se ha llegado a inventar el “feriado puente”, un feriado XXL que arruina la vida de quien cada día debe salir a “hacerse el mango”. No me digan que un almacén de Calamuchita necesita los largos fines de semana para ganarse unos pesos extras, porque el almacén del barrio donde viven todo el año los turistas, deja de vender lo de siempre.
Hablo desde el rechazo que me causan las decisiones que demuestran el desprecio por la educación y la cultura de la gente.
Y no es mi idea reivindicar aquella, y ya vieja, decisión castrense de eliminar el feriado de Carnaval. No hablo de extremos, hablo de educación, cultura y sentido común, que sin duda, para muchos de nuestros gobernantes, es el menos común de los sentidos.
Cuando yo era estudiante, al colegio se iba al acto el día del feriado, cayera el día que fuera (menos sábados y domingos). Corría falta.
Seguramente algunos creerán que eso es fascismo, toda vez que confunden lo correcto y el orden con las facilidades que dan los irresponsables.
Los feriados ayudan a que nuestros hijos y nietos aprendan nuestra historia, porque en el acto escolar serán informados sobre los hechos que provocaron la medida.
Si la conmemoración es un viernes porque el feriado es el lunes pero la fecha a conmemorar es el martes… somos esto. Y esto no me gusta.