Raúl Finucci

ALGO SOBRE "JESÚS MARÍA" 2019

JESÚS MARÍA 2019
ALGUNOS COMENTARIOS
Tal vez alguien haya estado pensando porqué no publiqué nada sobre el Festival de Doma y Folklore de Jesús María que comenzó el pasado jueves.
En realidad estuve escribiendo algunas cosas cada noche a través de twitter, aunque sé que tiene menos repercusión, al menos para mí, que el Facebook.
Supongo que quienes me leen desde hace mucho, en EL TRADICIONAL, EL FEDERAL y me escuchan por radio, sabrán que opino lo mismo. Desde ya que cada año tiene sus matices.
El llamado “escenario mayor”, diría que solo por tamaño, es cada vez más lamentable.
Los consagrados del folklore, como Los Manseros, el Chango Spaciuk y otros, siguen dando gusto y emanando aire fresco al Festival, pero lo que no se puede entender es los seudo folkloristas con la cumbia en el alma, ensucian todo. Les hacen ensayar una chacarera y enseguida pasan a un taquirari con base de cumbia y listo: “palmas…palmas arriba…y dice…”. De manual.
Otros consagrados, buenos en lo suyo, nada tienen que hacer allí, como Víctor Heredia o Lerner. Ya ni Luciano Pereyra cumple con el espíritu originario del Festival. Porque digamos que el espíritu que tiene desde hace unos años y con la actual dirigencia, el que más cumpliría sería Pablito Lezcano. Y lo digo con respeto hacia él, pero desde ya no consumo su música y menos me gustaría verlo en el escenario “Martín Fierro”, durante las noches “…del color y del coraje”.
La Banda de Gendarmería dio pena; por sus interpretaciones y por sus cantantes. El espectáculo ecuestre de Gendarmería, también dio pena. Y no voy a ir contra el gendarme que perdió la monta, porque sabemos que no se cae el que no se sube. Pero no hubo una orden (porque supongo que algún oficial debió darla) para que alguno de mos montados se hiciera cargo del caballo queandaba boyando por el campo. Una pena.
A mí, pero es muy personal; “Orellana – Lucca” me resultan soporíferos. No malos, soporíferos.
El verdadero espectáculo musical está en el escenario de los payadores, mis amigos Carlitos Marchesini y Nico Membriani, junto a Tito Garcilazo, están haciendo una tarea impecable, y me parece excepcional el trabajo de Néstor Ramello; sólido, completo, ajustado a lo que sucede. Los guitarreros muy buenos también y Daniel Fassi bien, como siempre, con su tarea. Se me escapan los nombres del payador jovencito y el relator que lo acompaña creo que se llama Basteiro, cumpliendo con dar descanso a los antes nombrados. Lo de anoche de Roxana Carabajal fue penoso. Parecía desafinada, disfrazada y con versiones horribles de temas conocidos. Solo la sostuvo el apellido.
Pasando al campo de jineteada, digamos que me harté de ver caballos desmarlados, con colas como plumerito. No solo queda espantoso, sino que no es tradicional. El gaucho no usaba esas colas en sus montados; a las ranillas, al garrón o al jamón, según épocas y usos, pero jamás cortaba vértebras.
Hermoso el entrevero de tropillas, muchos caballos. País increíble.
Y para terminar, recuerdo que unos días antes del Festival, escribí, creo que en Twitter (@rfinucci) que ya iban a aparecer quienes dijeran que “Doma” está mal dicho, que se dice “Jineteada”.
Buenos días en mi casa se dice “Buenos días” y en París “Bonjour”.
En el Norte siempre escuché “el domingo hay una domada”. En casa “el domingo hay jineteada…”.
En Córdoba siempre escuché “ajustale el pellón”; en casa “ajustale el cojinillo”.
No me parece tema de discusión.

20 de Noviembre DÍA DE LA SOBERANÍA, no otro día… 

Por pedido del historiador José María Rosa, conspicuo defensor del “Restaurador de las leyes”, y por medio de la Ley Nº 20.770 de 1974, que él impulsara, se ha instaurado el 20 de noviembre como Día de la Soberanía Nacional, en conmemoración de la heroica batalla de Vuelta de Obligado.
Recordemos que en ese día de 1845 se enfrentaron la Confederación Argentina, liderada por el Brigadier Juan Manuel de Rosas, y la escuadra anglo-francesa, primera potencia mundial, con la desmesurada ambición de navegar nuestros ríos interiores llevándose los “frutos del páis” si pagar y sin pedir permiso. Por eso iniciaron aquel bloqueo perverso.
La Batalla de La Vuelta de Obligado ocurrió en aguas del Río Paraná, sobre su margen derecha y al norte de la provincia de Buenos Aires, en un recodo donde el cauce se angosta.
Mucho podría escribir sobre esta parte de nuestra historia, ya que mucho ha escrito la pluma de importantes historiadores, los que, supongo, jamás imaginaron la banalización de estos hechos por ellos relatados con pasiones diversas, en beneficio de la memoria, la que por estos días no es honrada como corresponde.
Hay un desprecio supino hacia la conmemoración certera de personas y acciones relevantes, desde nuestra aparición en la cartografía mundial, a partir de la Conquista Española, hasta la posmodernidad que endiosa políticos de toda laya.
La historia es imprescindible y respetar y conocer el pasado es preservarnos para el futuro, pero en nuestro país es más importante generar fines de semana largos, donde solo se beneficia la “industria sin chimeneas” y los comercios y empresas involucradas que la formación de los jóvenes. Si hasta se ha llegado a inventar el “feriado puente”, un feriado XXL que arruina la vida de quien cada día debe salir a “hacerse el mango”. No me digan que un almacén de Calamuchita necesita los largos fines de semana para ganarse unos pesos extras, porque el almacén del barrio donde viven todo el año los turistas, deja de vender lo de siempre.
Hablo desde el rechazo que me causan las decisiones que demuestran el desprecio por la educación y la cultura de la gente.
Y no es mi idea reivindicar aquella, y ya vieja, decisión castrense de eliminar el feriado de Carnaval. No hablo de extremos, hablo de educación, cultura y sentido común, que sin duda, para muchos de nuestros gobernantes, es el menos común de los sentidos.
Cuando yo era estudiante, al colegio se iba al acto el día del feriado, cayera el día que fuera (menos sábados y domingos). Corría falta.
Seguramente algunos creerán que eso es fascismo, toda vez que confunden lo correcto y el orden con las facilidades que dan los irresponsables.
Los feriados ayudan a que nuestros hijos y nietos aprendan nuestra historia, porque en el acto escolar serán informados sobre los hechos que provocaron la medida.
Si la conmemoración es un viernes porque el feriado es el lunes pero la fecha a conmemorar es el martes… somos esto. Y esto no me gusta.

FIESTA NACIONAL DEL CABALLO DE BRAGADO, ALGUNAS OBSERVACIONES.

Ha pasado una nueva edición de la Fiesta Nacional del Caballo de Bragado, la número 47.
Asistí con mi esposa a la charla del jueves de Guadalupe Gutiérrez Peydro y Patricio Geretto, sobre el rol de la mujer en la historia y las amazonas, toda vez que así se llama a la mujer que monta a caballo.
El viernes temprano partimos para Buenos aires, exactamente al Luna Park, a disfrutar de André Rieu y su orquesta. El eximio violinista holandés que brinda un fantástico espectáculo (lleno total en cada función) junto a sus músicos, sopranos, tenores y el bandoneonista argentino Carlos Bono, oriundo de Los Toldos.
Volvimos esa misma noche para estar presentes, el sábado, en el Concurso de Aperos de Uso Tradicional, Caballos de Trabajo y Conjuntos Representativos, clasificatorio para la final de 2019 que se dirime en la pista de Palermo de la S. R.A.
El día se presentó hermoso, y el Campo “D. Abel Figuerón”, del parque de la laguna, se colmó de público. Creo que nunca he visto tanta gente un sábado de la Fiesta allí.
Se inauguraba en esta oportunidad, el nuevo sistema de clasificación; tres por categoría van a Palermo. Esto evita que haya ausencias en alguna categoría, como solía pasar, deteriorando la fiesta que con tanto trabajo prepara cada organizador. También soluciona el amontonamiento de participantes en la última clasificatoria, recordemos la última de este año en Pergamino. El reglamento permite que aquel que se presentó en una clasificatoria y no entró entre los tres primeros, pueda hacerlo nuevamente. Eso asegura concurrencia de participantes en cada reunión.
Hubo algunos detalles de la jura que no me gustaron, pero como es bastante subjetiva la decisión de los jurados, ya que una vez que los participantes se ven como “correctos”, entra a jugar el gusto –y desde ya el conocimiento- de cada jurado.
El estar compartiendo el gacebo de jurados, asistentes de la S.R.A, animadores, fotógrafos y otros colaboradores, es siempre un gusto.
El momento emotivo lo puso el talentoso Nicolás Membriani. Le pedí, al amigo, que recordara a Carlos Lunardi, quien por primera vez no estuvo presente ya que falleció el pasado 4 de agosto. A Carlitos le gustaba escucharlo a Nico payar por habanera, como lo hacía nuestro común amigo Víctor Di Santo. Desde ya que accedió inmediatamente, provocando la congoja de quienes fuimos sus amigos y también de quienes sin serlo, disfrutaron de su presencia ilustre.
Durante la jura, Nicolás pidió varias veces que bajaran el volúmen de un parlante cercano, que desde una carpa emanaba la nefasta cumbia villera a todo volumen. Las autoridades de la fiesta que estaban presentes no hicieron nada. Otra situación molesta se vivió cuando la Banda de la Policía de la Provincia comenzó a tocar junto al campo, perjudicando el trabajo del animador, los jurados y los músicos. Otra falla organizativa.
El domingo estuve un rato en el desfile. Numeroso, pero faltaron agrupaciones importantes.
Paz Martínez, Indio Rojas y Los Tekis, tema aparte: "Fiesta del Caballo"...

NOTICIAS DE VIAJE

por Pablo Giachello - 

Este año anduve por Uruguayana para la fiesta de Farroupilha, una semana de muchas actividades; la antorcha se prende una semana antes

74ta. PEREGRINACIÓN A CABALLO A LUJÁN

por Javier Andrés Melo   -  

                                                                           Llega el último Domingo de Septiembre y el Tradicionalismo peregrina a caballo a Luján para saludar a la Virgen Gaucha.

¿QUIÉN FUE EL PADRE GRENÓN?

¿QUIÉN FUE EL PADRE GRENÓN?

Suelo decir, un poco en broma, un poco en serio, que el Padre Jesuita Pedro Grenón, le salvó el libro a Justo P. Sáenz (h). Me refiero claro, a “Equitación gaucha en la pampa y Mesopotamia” aparecido en 1942, editado por Editorial Peuser, del que por fortuna tengo un ejemplar.
Por suerte también, fue editado en “rústica” por Emecé en 1997 y por Letemendia Casa Editora, en muy buena presentación, en 2011. Acaso sea esta obra la primera que divulgó cuestiones de pilchas y formas de equitar y ensillar del gaucho.
Pero no quiero ocuparme de “Equitación gaucha…” sobre el que ya he escrito en mi libro “Todos somos gauchos” (Letemendia 2012).
Voy a ocuparme del Padre Grenón, para que conozcamos a quién ha aportado tantos datos con su tarea investigativa y su profusa escritura.
El Padre Pedro Grenón, sacerdote jesuita, nació en Esperanza, en la provincia de Santa Fe, el 26 de Julio de 1878. Inició sus estudios primarios en la escuela de su pueblo natal, ingresando luego en el Seminario del Colegio de la Inmaculada de la ciudad de Santa Fe.
Es bueno aclarar su fecha de nacimiento porque a veces se confunde su época de actividad literaria, con la de los documentos hallados por él, en el siglo XVI en los Archivos de los Tribunales de Córdoba y otros lugares de la región.
En 1888 ingresó en el noviciado de la Orden Jesuítica en la ciudad de Córdoba. Completando su formación en Letras, Filosofía y Teología en España.
Se ordenó de Sacerdote Jesuita (S.J.) el 26 de Julio de 1911.
De regreso a Córdoba sus superiores le encargaron historiar todo lo referente a la Orden, fue fundador de la Academia de Historia de Córdoba, miembro de la Junta de Historia Eclesiástica Argentina, miembro de la Junta Provincial de Historia, vocal del Congreso Argentino del Norte y Centro, consejero de la Primera Semana de la Historia de Córdoba, presidente de la Comisión de Nomenclador de Calles y Monumentos de Córdoba, delegado al Centenario de la fundación de Villa Dolores y premiado por su "Historia de Laguna Larga".
Los datos más apreciados por Sáenz (h), sobre aperos y otros detalles, están tomados de “Propiedad y antigüedad de nuestra nomenclatura pecuaria, en Hípica Histórica” y archivos judiciales, como testamentos y actas de defunción.
En el año 1973 donó a la Municipalidad de Córdoba toda su producción literaria e histórica.
Falleció en la Clínica Reina Fabiola el 3 de Abril de 1974.

AMBROSETTI Y EL VIAJE DE UN MATURRANGO

Por Héctor García Martínez    -   

A Juan Bautista Ambrosetti también se lo denominó "Padre del folklore argentino" (de folk: pueblo- lore: ciencia o saber del pueblo).

CACIQUE O LONKO, PORTERO O ENCARGADO

CACIQUE O LONKO, PORTERO O ENCARGADO

Muchas cosas se leen en Twitter. Mucha información emana de periodistas, a veces preparados para afrontar algunos temas, a veces no.
Esto comenzó siendo un tuit, pero me quedó largo.

No hay libro de historia que los llame "lonkos" a los que durante siglos fueron "caciques". Pero desde que la Sra. Fernández los "empoderó" (para usarlos), sienten el mismo rechazo que cuando a un "encargado" le decís "portero".
Carlos Martínez Sarasola, ultra indigenista autor del conocido “Nuestros paisanos los indios” editado en 1992, habla de “la institución del cacicazgo” y del “cacicazgo hereditario” cuando habla del “Cambio cultural en la llanura” y “El comienzo de la araucanización de la pampa”.
También menciona el término “cacique” cuando habla de los aborígenes del Norte. Y comienza más de un párrafo diciendo: “Los araucanos o mapuches…”
Ha sido todo una farsa, un invento moderno de conveniencia. El kirchnerismo les dio lo que no les costaba nada; la autodenominación de “mapuches” y que los “caciques” sean “lonkos”, con esto solo, los “incluyeron”, porque nada más les dieron. Algunas tierras, algunas dádivas.
Ahora estamos sufriendo vandalismo y terrorismo de parte de gente que con solo sentirse mapuche, ya va y se anota como tal. Una payasada institucionalizada que a este gobierno no parece molestarle.
Repito; lean y relean nuestra historia, no solo la de la Conquista del Desierto, si creen que es parcial. Lean la historia desde la Conquista Española, aunque no les guste como suena; nos dieron el idioma, la religión, la cultura y la forma de equitar. Pero pueden odiar esa Conquista, porque como dijo Eduardo Matías de la Cruz (historiados y procurador de la corte, ya fallecido): “A nosotros nos enseñaron a avergonzarnos de la Conquista Española”, aún, a los que jamás han leído nada.

Los mapuches no existen en nuestro territorio, no hay libro de historiador serio que los mencione como tales, son araucanos descendientes de chilenos. Como “mapuches” son una construcción política, que absorvió Sarasola en parte, que nos llevó hasta el “hippie” Maldonado y el dinero que nos costó y cuesta cada mes.

 

UN MES SIN LUNARDI

UN MES SIN LUNARDI

Hace un mes, o mejor, esta noche, antes de apagar la luz de mi estudio, hará un mes que agarré el libro “Efemérides Culturales Argentina”, único bien material que me dejara el Profesor Jaime González Polero, y anoté con birome, bajo la última efeméride correspondiente al 4 de agosto: “2018 Falleció Carlos Emilio Lunardi a las 5 hs. en el Hospital Italiano. CABA”.
Hace un mes que estamos sin Carlitos. A mi me falta mucho más que un maestro, mucho más que un amigo, casi mi padre, como dije infinidad de veces, incluso en público, a pesar de que parecía incomodarse. Pero yo lo siento así.
En un homenaje que le hiciéramos hace mucho en la vieja “Cantina de David” en Buenos Aires, lugar que a él le encantaba, al momento del brindis y con los más de treinta asistentes al mismo, de pié, copa en mano, fue recorriendo de izquierda a derecha a cada uno con la mirada, diciendo lo que significaba que estuvieran allí no sin hacer una breve semblanza de ellos.
Cuando llegó a Luciano, su hijo, se le llenaron los ojos de lágrimas y solo pudo decir: “Lu es mi hijo, que diría…” pero cuando llegó a mí, dijo: “Raúl viene después de Luciano”.
Yo lo intuía, y esa vez lo dijo.
No escribo esto para darme importancia ni para que nadie crea que soy su natural sucesor. No lo tiene. Carlitos fue único. Su conocimiento, su trascendencia y su sentido común, además de un carácter muy especial, lo convirtieron en uno de los más importantes hombres del Movimiento Tradicionalista de las últimas décadas.
No quería escribir una sarta de elogios inconexos, quería escribir hoy un recordatorio que reflejara exactamente mi sentimiento.
Tal vez algunos piensen que se murió un tradicionalista como tantos que se han ido. Se equivocan. Carlos era maestro por naturaleza, nunca dejaba de enseñar, a propios y extraños.
Claro que a quienes lo miraban de costado, les enseñaba a fuer de enviarles alguna ironía, pero era su carácter, su forma de ser. Con los amigos era una fuente constante de anécdotas graciosas.
Por eso siempre será recordado en las reuniones de los tradicionalistas; en los asados, en los fogones, porque todos tienen un “sucedido” de Carlitos, que desean contar para reírse nuevamente con él.
Mañana 5 de septiembre, hará un año más (24) que falleció el Dr. Ezio Finucci, mi padre. Lo recuerdo constantemente, incluso al finalizar cada uno de mis programas, con su frase: “Vos hacé las cosas bién, los demás que hagan lo que quieran”.
¡Que dos viejos tengo encima…!

BORGES TAMBIÉN NACIÓ...

BORGES TAMBIÉN NACIÓ...

La crónica más fría de una efeméride dirá: “El 24 de agosto de 1899 nace Jorge Luis Borges.
De nombre completo Jorge Francisco Isidoro Luis Borges, nacido en la ciudad de Buenos Aires, es uno de los mayores escritores de habla hispana, autor de Fervor de Buenos Aires "Ficciones", "El Aleph" y "Cuaderno San Martín", etc. La casa natal se encontraba en calle Tucumán 840, pero más tarde se mudarían a Palermo, en la calle Serrano 2135. A muy temprana edad comenzó a leer, ya con 4 años leía, motivado por la biblioteca de su padre, y luego a los 6 años de edad comenzó a tomar clases particulares, para escribir su primer relato en 1906, titulado "La visera fatal". Aprendió Inglés y Frances, y tomó sus estudios en el Liceo Jean Calvin. Con tan solo 11 años de edad tradujo a Oscar Wilde. Padecía una enfermedad hereditaria, que lo fue dejando ciego con el correr de los años, perdiendo completamente la visión a la edad de 55 años.
Fue considerado uno de los eruditos más grandes del siglo XX.”
Pero hay algo más en Borges.
Hay algo que hacía que en mi adolescencia lo rechazara, por cipayo y antipopular. Y no me refiero a “popular” en los términos políticos de las actuales definiciones. Era antipopular porque odiaba el fútbol, escribía cinco o seis páginas en inglés en cualquier parte de un ensayo y se hacía el humilde diciendo “perdone mi ignorancia”. Además, la madre le prohibió, de chico, leer el "Martín Fierro"
A mis 17 años; o eras de Sábato, o eras Borges. Mis amigos lectores y yo, éramos de Don Ernesto Sábato.
Pasó el tiempo y tuve que arrepentirme de no haberlo comenzado a leer antes; cuestiones de cuchilleros, taitas y orilleros fue lo primero que me atrajo, luego algunos poemas… y después el resto.
Mi amigo Carlos Lunardi lo admiraba y recitaba de memoria casi todo “El Títere”, poniendo énfasis en su última estrofa: “Un balazo lo tumbó/En Thames y Triunvirato;/Se mudó a un barrio vecino,/El de la Quinta del Ñato.”
Borges me abrió ventanas, y me las sigue abriendo, toda vez que me falta leer mucho de su obra.
La vida me lo cruzó cenando en un restaurante de la calle Paraguay, de un hermano de mi padre. Iba casi todas las noches con María Kodama.
Se le cruzó por un instante de ilusión a mi esposa, porque cuando jovencita, casi la contratan para leerle al maestro, que ya no veía. 
Allí está Borges hoy, en recuerdos y en una pila de sus libros, sobre una mesita de mi estudio.
Murió el 14 de junio de 1986, en Ginebra, Suiza.

Página 1 de 19