Raúl Finucci

Hace un tiempo teníamos la información, pero decidimos ser respetuosos de la institución.

TERCER CONGRESO SOBRE TRADICIÓN GAUCHA

El pasado sábado estuvimos en el 3er. Congreso sobre Tradición Gaucha

En el día de ayer (22 de agosto), pudimos leer en el portal de Infobae.com.ar un título preocupante y de una ignorancia supina:

Peregrinación Gaucha: la Iglesia pidió a los fieles que no lleguen en caballos porque "perjudican a esos animales"
Por primera vez en 73 años, la Arquidiócesis de Luján se expresó a favor de los equinos. Los proteccionistas lo reclamaban desde hace años debido a la gran cantidad de animales que mueren en el trayecto. Será el 24 de septiembre.

Piden que vayan en otros medios pero no a caballo, cuando Mons. Anunciado Serafini y paisanos del C.C. “El Rodeo” (hoy de Puente Márquez) y el C.C. “Martín Fierro” de Luján, crearon, hace 73 años, una “Peregrinación a caballo”

También en un periódico, elcivismo.com.ar de la ciudad de Luján, apareció esta noticia, y seguramente se multiplicó por las redes, apareciendo en distintos portales. En los dos mencionados aquí, aparecen fotos de caballos muertos que no corresponden a ninguna actividad tradicionalista, lo que constituye una estafa al lector y un manejo maniqueo de la información, que no enaltece a las redacciones de los mismos.

Pero lo notable es quien hace el pedido: Monseñor Radrizzani quien no dudó en trasladarse hasta el monasterio trucho de las monjitas de José López, el delincuente preso que llevó de madrugada, bolsos con 8.000.000 de dólares, un arma y relojes, para ser escondidos por sus amigas de hábitos. Monjas que no son monjas pero que Radrizzani, conocía, y también a sus visitantes políticos.

Duele el texto de Infobae, ya que dice que “por primera vez”, la Arquidiócesis se expresó en favor de los equinos, poniéndose, evidentemente, del lado de los proteccionistas.

En mi anterior editorial traté el tema de “Tuco” el caballito expuesto en la vidriera de una mueblería, cuyo dueño fue linchado mediáticamente a pesar de que el mencionado animal, fue prestado por su amigo y famoso criador Falabella.
Pero lo más preocupante en esa oportunidad, fue la declaración de la titular de la cátedra de Derecho Animal de la Universidad de Buenos Aires (UBA) Victoria González Silvano, quien dijo que “los caballos no están para entretener” y posteriormente, expresó sin ponerse colorada: “La Rural debe ser prohibida”.
Estamos ante un embate sistemático de instituciones de poca monta y ningún pergamino, que tal vez ni siquiera conozcan cómo se cuida a un caballo, y cuyo fin, así como los veganos lloran por las vacas, es que no podamos siquiera montar un caballo para pasear.
Bueno sería, que estos proteccionistas les expliquen a los padres de los chicos autistas o con diversas patologías que los tienen inmóviles en sus sillitas, que están dispuestos a privarlos de sus clases de equinoterapia, las que, a la mayoría, logran hacerlos felices por un rato al menos.
Tampoco saben estos proteccionistas de departamento, que miles de caballos “reservados” que vemos en las jineteadas, serán enviados al “tacho”, porque no saben qué es el tacho; el tacho es el matadero, y se le dice ”tacho” remedando aquellos viejos e inmensos tachos donde se hervía la carne y la grasa.
¿Porqué al matadero? Porque nadie tendrá en su campo caballos inservibles (la mayoría no se pueden ya domar) porque comen tres o cuatro veces lo que come una vaca.
Alguien me dijo: ¿Y por qué no los sueltan? Seguramente las organizaciones protectoras de caballos estarán dispuestas a juntar dinero entre los que se paran con cartelitos en los desfiles, para comprar miles de hectáreas donde soltar a esos caballos cual película generarán un galope tendido de a miles para ser filmados desde el aire.
La vida es otra cosa.
La tradición es otra cosa.
Y, Monseñor Radrizzani: “bendecir” políticos ladrones que se quedaron con nuestro dinero vaciando hospitales, escuelas y viviendas sociales, tiene otro nombre. Con gusto se lo diré personalmente.
Pero también peca de ignorante Radrizzani cuando dice que en tiempos en que se creó la Peregrinación , los centros organizadores estaban muy cerca, y que ahora vienen de muy lejos, por eso se mueren los caballos.
Desconoce Monseñor, que hay marchas de cientos de kilómetros de a caballo en todo el mundo y que si hombres y caballos, están controlados como corresponde, nada sucede. Igual que con las ovejas descarriadas de la Santa Iglesia.

El 24 de septiembre, seguramente, miles de peregrinos llegarán a Luján a caballo, y si es posible, que cada paisano lleve un caballo de tiro, para que aprendan “cuántos pares son tres botas”.

Carlos Raúl Risso nos introduce en un duelo a cuchillo que el escritor Dalmiro Sáenz pidió, para "sentir" lo que luego escribiría.

CONCURSO NACIONAL DE APEROS 2017

Por Raúl Oscar Finucci

Antes de comenzar esta detallada nota, debo decir que la misma es una demostración de lo que ha cambiado la comunicación, con los teléfonos celulares y sus cámaras, y el uso expandido de las redes sociales.

"TUCO" DOS VECES UTILIZADO

Hoy vi por TV que una mueblería del barrio de Palermo estaba siendo denunciada por un puñadode personas. El motivo, hoy conocido por todos, es que en la vidriera había un caballito pequeño, de los famosos Falabella.
Leí luego en el diario La Nación: La denuncia se formalizó en la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA), cuyo titular, Matías Michienzi, secuestró a Tuco e imputó al dueño del comercio y al propietario del pony, Evaristo Falabella, por maltrato animal .
"El animal era exhibido en la vidriera del local y era víctima de actos de maltrato y/o de crueldad debido a que no se observaba que se lo alimentara o suministrase agua, y estaba bajo los rayos del sol en un lugar inapropiado para la permanencia de un animal de esa especie", informaron hoy desde la fiscalía.
Yo vi las filmaciones. Tuco, tal el nombre del caballo, estaba en un corralito, con aserrín en el piso y seguramente era alimentado e hidratado como corresponde. Tanto es así, que el propietario es el criador de los mundialmente famosos “ponys” que son, desde hace mucho, regalados a mandatarios, reyes y otras importantes personas del planeta.
Puedo coincidir que en este país donde han explotado los veganos y proteccionistas de departamento, fue poco feliz la idea, aunque el propietario de la mueblería dice que lo hizo para que los niños lo vean, ya que se viene su día.
Pero que a una idea poco feliz, se la tome como un acto bestial de lesa humanidad (o animalidad, en todo caso), ya forma parte de los extremismos estúpidos que nos invaden por oleadas.
Tuve la oportunidad de escuchar una entrevista a la titular de la cátedra de Derecho Animal de la Universidad de Buenos Aires (UBA) Victoria González Silvano, quien dijo que “los caballos no están para entretener” y posteriormente, expresó sin ponerse colorada: “La Rural debe ser prohibida”.
Recuerdo que hace unos años me llamaron de un programa radial, creo que de Radio Belgrano, para hablar en el día de la Tradición, sobre el gaucho, y como no se puede hablar del gaucho sin mencionar al caballo, me referí al mismo diciendo que esa amalgama se producía, porque el caballo había nacido para ser montado.
Un colaborador del programa puso el grito en el cielo y dijo que era una barbaridad.
No hablamos de maltrato, hablamos de animales, que seguramente tienen en la tierra, la función que el hombre ha decidido que tengan, por ser ungidos con el pensamiento y la razón . Así es mi parecer, que coincide con lo que el Señor nos enseñó (para hacerlo más dogmático).

Lamento profundamente el pensamiento dela titular de Derecho Animal de la Facultad de Derecho de la UBA. Pero ayuda a entender como vienen la cosa.
Cuando hablan de prohibir las jineteadas, hablan de lograr que ni podamos montar para paseo, y ni hablar para hacer trabajar un caballo.
Tendrán que confesarse ateos, toda vez que Jesús entró a Jerusalén montado en una burra.

Mateo 21 Traducción en lenguaje actual
Jesús entra en Jerusalén
21 Jesús y sus discípulos llegaron al pueblo de Betfagé y se detuvieron junto al Monte de los Olivos, ya muy cerca de la ciudad de Jerusalén. Al llegar allí, Jesús dijo a dos de sus discípulos:
«Vayan a ese pueblo que se ve desde aquí. Tan pronto como entren, van a encontrar una burra atada, junto con un burrito. Desátenlos y tráiganmelos. Si alguien les dice algo, ustedes responderán: “El Señor los necesita; enseguida se los devolverá.”»
Y claro que muchos serán ateos, o no profesarán la fe cristiana; pero de lo que estoy seguro es que la postmodernidad ha venido con una cuota de fanatismo tal, que los valores se diluyen, la tradición se pierde y la política, mal aplicada, se mete donde no debe.

LO QUE ME QUEDÓ EN EL TINTERO

Ya ha pasado algo más de una semana desde que estuvimos en la pista de Palermo para presenciar la final del Concurso Nacional de Aperos de Uso Tradicional de la Sociedad Rural Argentina. Muchos de ustedes habrán leído la nota que escribiera sobre detalles y sucedidos durante el concurso, pero me quedaron dos puntos en el tintero, o mejor dicho, en el teclado.
Recuerdo hace ya varios años, cuando juraban el Ing. Alberto Martín Labiano, Fernando R. Carranza, Olegario Andrade y otras reconocidas personalidades de “Rural”, que debían guardarse ciertas formalidades que parecen ya no tenerse en cuenta.
Dichas formalidades no están demasiado claras en el reglamento del Concurso (2015 y 2017):
Art. 13º. DESCALIFICACIÓN
El participante que por cualquier causa desmontara de su caballo deberá montar por sus propios medios, caso contrario quedará automáticamente descalificado de su categoría.
Art. 14º. COMPORTAMIENTO EN PISTA:
A los participantes que ingresan a la Pista les está prohibido dirigir la palabra a los Jurados y hacerles señas y gestos, prestando especial atención, acatamiento y respeto a las indicaciones del Jurado y Secretarios. Los Señores Jurados y/o Secretarios informarán por escrito de inmediato al Comisariato General en caso de que esta disposición fuera contravenida.

Los referidos artículos 13° y 14°, vienen a cuento de los dos puntos que me quedaron en el teclado, como dijera anteriormente.
Algunos participantes, jóvenes o no, se han tomado la costumbre, al ser nombrados por el locutor oficial como premiados con el campeonato o el Reservado, de “enganchar” su montados y salir con toda la furia, que la incómoda arena permite, hasta sujetar un metro antes de los jurados; acción más propia de infieles (leer “Una excursión a los Indios Ranqueles”) que de gauchos.
Lejos de querer ser un aguafiestas, me parece una exageración fuera de lugar y una falta de respeto. Y esto no es personal.
Otra costumbre es desmontar sin pedir permiso, cosa que no podía hacerse en tiempos de aquellos jurados mencionados al comienzo de la nota. Antes se los penalizaba según el criterio del jurado, con expulsión, o sacando una especie de “tarjeta roja” por el tiempo que se considerara prudente si desmontaban sin pedir permiso.
Bien decíamos en nuestras “Charlas de Boliche” a través de Radio Web EL TRADICIONAL; cuando un gaucho desmontaba junto a alguien, era para pelear.
No es necesario que alguien desmonte para recibir el premio, no forma parte de las buenas costumbres camperas. Desmontaba quien era invitado a hacerlo.
Eso se castigaba también. Se pedía permiso para desmontar hasta para acomodar el apero ladeado. Si bien los que hacen esto, por ahora son solo un par de jinetes, se debe tener en cuenta.
No necesito nombrar a los actores de estos hechos, y espero no se enojen y puedan aceptar la crítica, o refutarla cuando lo deseen a través de este medio. Solo tienen que comunicarse, con el mismo respeto, a través de redaccióEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o como deseen, para darnos sus argumentos y serán publicados para que todos juntos aprendamos.

Con respecto a los jurados, como dijera en mi nota “Concurso Nacional de Aperos 2017 (S.R.A)”, fueron los mismos que el año pasado, con la diferencia que se cruzaron las categorías a jurar, para no repetirse. Nada encontré en el Reglamento del Concurso, que diga algo sobre este tema ni tampoco en el Reglamento Gral. de Exposiciones de la S.R.A.
Y me refiero a los jurados porque el último tema que me quedara en el tintero, es el de la jura de los Lomillos de Sogas con Lezna. Allí, resultó Campeón un recado con el lomillo chapeado, es decir, con arzón de plata, y un juego de cabeza y riendas, más cercano a un juego Picazo que a uno de sogas. Si bien el Caronero tiene cabo de plata, no cuenta como extrapolado de otra categoría, porque la mayoría usaba los cabos de plata en cuchillos de cintura, facones y caroneros.
Quiero aclarar que la Estampa del participante era impecable, y que si uno piensa en un gaucho como una pintura, puede imaginarse tranquilamente ese arzón mezclado con los estribos de hierro y algunas argollas de plata en la cabezada y riendas, que un amigo llamaría “litoraleñas”.
De hecho, el participante fue seleccionado por mí, para el Premio EL TRADICIONAL al “Paisano de Mejor Estampa” (no soy jurado). Pero… y hay un pero; creo que no se debe permitir, en clasificatoria, esta variación, que aunque haya sido posible en el pasado, rompe con el espíritu de la categoría “Lomillo de sogas”.
¿Qué quiero decir?, que sería imposible jurar todas las categorías existentes, si aplicamos subjetividad a la jura, que la debe haber, una vez verificada la corrección de los aperos y su coherencia con la categoría en que participan, no antes. Por eso las categorías son hoy, prácticamente, compartimentos estancos.
Porque otra cosa que impediría una jura razonable y cierta, es aceptar las transiciones, ya que todas las categorías estarían mezcladas por 30 ó 40 años de diferencia, como aquella famosa jura, de hace ya muchos años, donde un participante ganó con un lomillo y un juego de farolitos, y se armó el escándalo.
Y hablando de “se armó”, la jura del lomillo con arzón de plata, provocó la airada reacción de quién ganara el segundo premio (Reservado), refiriéndose destempladamente al jurado, quien me negó haberlo escuchado, apenas terminada la jura, debajo de las sombrillas del centro de la pista. Hoy puedo decir (de buena fuente), que el participante fue informado alas autoridades y puede ser castigado. Desconozco quién lo informó. Veremos que decide el Comité.
Vuelvo a poner a disposición de los participantes que se puedan sentir afectados, nuestro correo electrónico redaccióEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. para que nos den su opinión y podamos, entre todos, encontrar el punto justo.

Notará el lector que no menciono a ningún actor por su nombre, porque no lo considero necesario, ya que son solo apreciaciones mías sobre lo visto, y lo que trato de hacer, es que entre todos podamos sacar las conclusiones correctas y analizar las cuestiones que se ven en la pista y merecen ser discutidas.

La presente nota fue escrita para EL TRADICIONAL por el Dr. Diego Ignacio Sarcona; Abogado, investigador y Asesor del Ministerio de Cultura de la Nación en la presente cuestión.

Por Jorge Emilio Prina
El pasado 25 de mayo se realizó en el Fortín Tradición Argentina “Teófilo Olmos”, en 27 entre 75 y 76, La Plata, el Primer Encuentro de Esgrima Criolla, donde se realizó una recreación de escaramuza entre criollos y realistas, con más de 50 recreadores en escena en pleno barrio de Altos de San Lorenzo, donde los realistas intentaban tomar el fortín, y gracias al coraje de criollos granaderos y blandengues son repelidos y derrotados.
Continuó la tarde con juegos criollos, arroje de boleadoras, y se instaura el Fortín como sede central para la esgrima criolla, en el cual se descubrió una placa conmemorativa, eligiéndose como padrino de esgrima criolla a Alejandro Fuertes; quién esto escribe, como director de esgrima Criolla; Eduardo Festorazzi como Maestro de armas criolla; Leandro Castillo, jefe de Grupo recreacionista de esgrima criolla, y Pablo Liciaga director del al sede central Fortin Tradicion Argentina. Luego se realizaron duelos a poncho y facón, y no faltaron peleas con rebenque y boleadoras, todo con el tradicional “locro del 25”; hubo charlas sobre el armamento colonial así como muestra de técnicas de esgrima criolla.
Entre los presentes se contó con Estrella Olmos, directora del Fortín Tradición Argentina, Alberto Buchanan, secretario de ACARHI (Asociación recreadores histricos), Juis Cabandie jefe de grupo corsarios, como Ernesto Rojas, quien personifico a Güemes, Hernán Seivane director de Eskrima Kombat. También asistieron personalidades ilustres de la tradición argentina, entre los presentas un descendiente de Belgrano, don Gastón Labourdette Belgrano, sobrino tataranieto de Don Manuel. Así como hace 207 años el pueblo de Buenos Aires salió a bajo la lluvia a reclamar al Cabildo por un gobierno patrio, este 25 salió a festejar para dar más patria a la ocasión.
Grupos que asistieron: GRANADEROS DE FERNANDO VII, CORSARIOS DEL PLATA BLANDENGUES DE BARRAGÁN; BATALLON Nº1 DE CAZADORES DE LOS ANDES.

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EL BLOG

    CORTITO Y AL PIE
    • Lunes, 18 Junio 2018

    En la última “Exposición Ganadera”, más precisamente en el Concurso Nacional de Aperos de Uso Tradicional, se generó una discusión por la utilización de un arzón de plata en un lomillo de sogas. Lo que , sostengo, rompe la categoría y la hace difícil de jurar. Y no es que el gaucho no lo usara, de hecho, usaba cualquier cosa que tuviera y si algo era de plata (estribos, cabezada, arzones, etc.) desde ya lo usaba para los días de fiesta, o constantemente si era lo único que tenía o le quedaba cómodo. Eso no quiere decir que esté bien que se use todo mezclado, categorías y épocas, porque la jura se hace imposible. Si un jurado lo permite, rompe el pacto tácito con los demás participantes (no hablaré de reglamento).
    Se me dieron ejemplos, justificaciones y datos históricos que agradezco mucho por novedosos para mí, pero no me convencieron. Respetar las categorías y hacerlas respetar (para jurados) debe ser la premisa.

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    SOBRE ALGUNAS PILCHAS
    • Martes, 17 Abril 2018

    “Lo poco agrada y lo mucho enfada” decía mi abuela materna, oriunda de León, en España. Y es así en casi todas las cosas. No quiero que me odien talabarteros, tejedores de ponchos y otros artesanos necesarios de la Tradición Gaucha Argentina, pero debemos reconocer entre todos, que hay pilchas que se repiten hasta el hartazgo y sería bueno, que sus propietarios las alternasen en los concursos de aperos.
    ¿Qué dónde voy?
    Bien; una vez escribí en mi columna semanal de la Revista EL FEDERAL, malograda por los hijos de su fundador, lamentablemente, que me parecía que en Palermo, durante la “Exposición Ganadera” , que los caballos del Concurso Nacional de Aperos, deberían presentarse con algo de pelo y no con el extraordinario brillo del pelo de verano, porque es como mentir una situación.
    Si ya sé. También se enojaron cuando escribí hace muchos años en el recordado Periódico Mensual EL TRADICIONAL, que las caronas eran cortas, porque todos tomaban las medidas que reprodujo Justo P. Sáenz (h) en “Equitación Gaucha en la pampa y Mesopotamia” pero nadie había tenido en cuenta que el caballo del gaucho era flaco de tanto uso diario. Carlos Lunardi lo comentó y el entonces jurado Olegario V. Andrade pidió en la pista que los caballos no estuvieran de “anca partida” que así no era el caballo del gaucho. Aunque tampoco era de Raza Criolla.
    Volviendo a los usos abundantes, por decirlo de alguna manera, también escribí en EL FEDERAL, una nota titulada “En verano, poncho de verano”, porque solemos ver tremendos y pesados, y también hermosos, ponchos pampa en desfiles del mes de diciembre.
    No soy un iluminado ni quiero hacer creer eso, solo pido sentido común.
    Con respecto al pelo, no me refiero a la desprolijidad de los largos pelos de invierno, en orejas y ranillas incluidas, hablo de… algo de pelo.
    Y retomando ahora sí el tema de la pilchas que pululan en abundancia y nadie alterna (sé que si uno tienen una muy buena no la quiere dejar de usar en concurso), me remito a la última vez que mi amigo Juan Carlos Duchini asistió a Palermo (no ensilló) y publicamos en aquel El Tradicional en papel de diario, una foto de Duchini muy sonriente, luciendo sobre los hombros un soberbio poncho de vicuña con un bordado extraordinario.
    A partir de allí, se llenaron las pistas de ponchos de vicuña bordados, de toda calidad y aspecto. Y hace mucho ya de esto. Y ya…
    No digo que no los usen, pido que los alternen, porque hay gente que ya se sabe con qué va a entrar, y una sorpresa alegra al jurado.
    Otra pilcha emblemática del gaucho es el tirador, bien, hay siete mil tiradores bordados, de mucha variedad en belleza, calidad y hasta feos. Y no critico a nadie, pero no tienen por qué estar todos de tirador bordado. ¿Y de tirador de suela negra Finucci? Ese no cambia la ecuación, pero era el más usado, lo que modifica es la rastra y las monedas.
    No se enojen, es simplemente lo que he pensado desde hace mucho.

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