Raúl Finucci

PREMIO EL TRADICIONAL, IDAS Y VENIDAS

Como saben nuestros lectores o aquellas personas que se acercan a la “Exposición Rural” el día del Concurso Nacional de Aperos, hace unos 15 años que entregamos el Premio EL TRADICIONAL “Al Paisano de Mejor Estampa” con orgullo y ante el beneplácito de los participantes, que constantemente nos manifiestan el gusto de ser seleccionados para competir por él.

En una oportunidad dejamos de entregarlo, por no estar de acuerdo con la negativa de quién no dejaba seguir el método propuesto por nosotros: elegir a los participantes, que juntos a jurados, amigos y conocedores que estén en la pista, señaláramos para participar por el Premio EL TRADICIONAL, sea o no campeón de su categoría, convencidos que cualquier participante puede tener la mejor estampa aún no teniendo las mejores pilchas. De hecho ya ha pasado.
Ya he contado que me llamaron de “Rural” para que vuelva a entregarlo (seguramente impulsados por un amigo que habita el Comité de Tradición) y accediendo a mis requerimientos que no son caprichosos sinó que parten del sentido común.
A pesar de algunos inconvenientes lo pudimos hacer, y debo confesar que en la última edición (2016) el locutor oficial y los jóvenes planilleros, se portaron de maravillas, pero… siempre hay un pero., apareció un nuevo Premio Oficial de la S.R.A. el Premio Eleodoro Marenco al “Paisano mejor ataviado a la usanza criolla”.
Tengo entendido que esta denominación para el premio fue propuesta por Francisco Madero, nieto de Eleodoro Marenco y jurado de Rural. Ya “Pancho” me lo había comentado en una clasificatoria, creo que en Pergamino, y ante mi asombro me dijo que no encontraba otra definición.
Claro que me molestó, pero con “Rural” es así, si te molesta… y no quiero que nuevamente intervenga un amigo, que vuelvo a repetir, supongo que intervino la primera vez.
Pensé en retirar el Premio definitivamente, porque es casi lo mismo, pero hablando con amigos que concursan,me dicen que el que ellos quieren es el Premio EL TRADICIONAL al “Paisano de Mejor Estampa”, y yo les creo.
Además, también me aconsejó un amigo muy querido, para que no ceda ese espacio ganado en la pista de Palermo. Y tiene razón. Pero me sigue molestando.
Vuelvo a recordar en esta ocasión, el buen momento que pasamos en el Centro Tradicionalista “El Fogón” de Chivilcoy, el pasado diciembre, entregando allí el Premio a la Mejor Estampa en el marco de la Fiesta del “Día Nacional del Gaucho”, que organiza la Asociación Criolla Argentina, gracias al llamado de mi amigo “Lucho” y al Pte. De la Institución.
Seguiremos en la huella, a pesar de los guadales que se presentan…

NUEVA SEDE DE LA ASOCIACIÓN CRIOLLA ARGENTINA

La Asociación Criolla Argentina ha inaugurado su nueva sede en la calle Humberto I° 381 de la Ciudad de Buenos Aires, en pleno corazón de San Telmo, y casi debajo del taller del orfebre Juan Carlos Pallarols.

PRIMER SIMPOSIO NACIONAL DE DANZA FOLKLÓRICA

por Javier Andrés Melo

Organizado por la Academia Nacional del Folklore se realizó en el Centro Cultural San Martín

STAFF DE "TODO ES HISTORIA" HOY

EL TRADICIONAL desea felicitar a los integrantes de "TODO ES HISTORIA" porque ellos han llegado, trabajando mucho, a los 50 AÑOS.

COLECCIÓN CARLOS DAWS EN EL "HERNÁNDEZ"

Por Pablo Giachello
El día 27 de abril los tradicionalistas Sergio Villaverde, Alberto y Daniela Vomero, y Valeria Leto, estuvieron representando a la Agrupacion de Estudios Gauchescos de Ezeiza

50 AÑOS DE "TODO ES HISTORIA"

Por Raúl Oscar Finucci

En 1987 comencé a trabajar en la revista “Todo es Historia” como suplende de diagramación, ya que había estudiado “Diagramación de diarios y Revistas” en la Fundación Gutenberg,

SOBRE LOS CONCURSOS

Aquellos que están inmersos en el Concurso Nacional de Aperos de Uso Tradicional, Caballos de Trabajo y Conjuntos Representativos, sean participantes o simplemente disfruten de verlos, tal vez se hayan planteado alguna vez que las clasificatorias, tal como se dan; en fechas y lugares, podrían ser modificadas para mejorar la asistencia de jinetes y sobre todo que no haya traslado de participantes a largas distancias para que cada clasificatoria, genere un número real de clasificados que asistan luego a Palermo, durante la “Exposición Rural”.

Lo que quiero decir, y lo he conversado con amigos que participan; desde la organización, la jura, o montados, es que habría que generar un criterio a la luz de la experiencia, para determinar fechas y lugares.
Sé que estas opiniones, que son, aquí y ahora, personales, ya que no hago cargo a nadie de lo dicho (no doy nombres),pueden generar controversias. Y no está mal que así sea, porque si alguien no exterioriza su pensamiento, no habrá quién lo refute, y no se podrán discutir las modificaciones, o no, que puedan generarse, en bien de los concursos, que mucho bien le han hecho al tradicionalismo, gracias a todas las partes; desde la S.R.A. hasta los que humildemente difundimos la tradición gaucha.
Cuando quieran, y donde quieran, lo hablamos.

EL BICENTENARIO DEL CRUCE DE LOS ANDES

Por Martín Blanco
Se cumplen 200 años, de quizás o sin quizás, el suceso más importante de la historia militar Argentina. El Cruce de la Cordillera de los Andes, la obra magistral llevada a cabo por el General José Francisco de San Martin, permitió la independencia de Chile “la ciudadela de América” de la metrópoli, y como consecuencia de ello dejó abierto el camino al entonces Virreinato del Perú, el centro del poder español en América. Asimismo, la victoria americana en tierras chilenas contribuyó a afianzar la, por entonces endeble, independencia nacional declarada a escasos meses de la epopeya sanmartiniana.

NUEVOS TIEMPOS, EL MISMO GAUCHO

En mi editorial anterior, planteaba yo que como están dadas las cosas, la computadora era la nueva radio y el celular la nueva “Spica”, porque la tecnología viene por el lado de la web. Incluso, pronto la televisión también se emitirá por la web, claro que cada país tendrá la calidad que merece su sistema.
También, hace un tiempo, escribí en mi página de Facebook: Raúl Oscar Finucci, sobre los cambios en la comunicación profesional, ya que desde cualquier computadora, se suben fotos antiguas o pinturas del siglo XIX, con la temática de la cultura gaucha o imágenes del pasado de la industria agropecuaria. Y eso no está mal, al contrario, pero daba yo algunas pautas para que quien las sube a la red, informe bien, así aprendemos todos.
Esto, desde ya no pasaba cuando había que esperar que apareciera una revista o periódico especializado, como El Tradicional, por ejemplo, para poder ver fotos de lo ocurrido en una fiesta o evento en particular. Ahora es inmediato; aparecen cien fotos al instante tomadas con celulares de buena calidad de imagen. Eso es información, pero no “toda” la información. Y este avance de la fotografía a chorros, me ha hecho pensar en que una imagen está siendo ya inferior a mil palabras, ya no es lo que era. Ni tampoco los videos.
Y digo esto no solo en defensa de la explicación adecuada, sea por audio o escrita, sino porque recordaba aquella etapa de mi vida de Diseñador Gráfico, cuando me sentaba en mi tablero con la Rotring y mis escuadras y reglas, a crear un logotipo (letras) o un isotipo (icono o dibujo), o un “isologo” que refiere a los dos combinados. Ese trabajo se comenzó a deteriorar, cuando aparecieron las computadoras de escritorio al alcance de casi todos, y con ellas, simples programas que permitiían armar un isologo, o lo que sea, si bien básico, pero que servía para dejar de la do el tener que pagarle a un diseñador profesional.
Hoy pasa una cosa semejante con Facebook, las fotos y los comentarios de quien la “posteó” como se dice en la jerga a “subir la foto” y los comentarios posteriores de variopinta verosimilitud.
Pero nada de esto está mal , a menos que los comentarios y las referencias sean erróneas o falsas, cosa que no se en qué porcentaje se da y espero no sea alto.
Lo que se modifica, es la tarea de los profesionales que nos ocupamos desde hace años (en mi caso más de 20) a difundir, divulgar y dar a conocer información, imágenes y datos de una cultura que nos interesa tanto como la criolla o gaucha, en sus distintos aspectos.
Entonces, www.eltradicional.com.ar aparece como un resúmen de todo esto que estoy diciendo, porque hace años que venimos editando esta web con esa idea. Porque se pueden poner mil fotos, pero, por ejemplo, pocas captan el alma de lo que referimos como las de Javier Mosquera, o tienen la exactitud del dato necesario como las de Javier Melo.
De las explicaciones y lo que desea saber, me ocupo yo y mis colaboradores.
Aquí, en www.eltradicional.com.ar , solo la buena imagen junto a la palabra justa, son la comunicación en su relieve adecuado.
Trabajaremos para eso.

EL TRADICIONAL Gestando Cultura. A 200 años del Cruce de los Andes
"Diego Sarcona ofreció en la noche del día viernes 17 en el Centro Cultural Florencio Constantino, una charla explicando a raíz de sus investigaciones, los mitos y verdades sobre el Cruce de los Andes, realizado por el General San Martin y su ejércitoHablo de mitos como por ejemplo que San Martin cruzo la cordillera en camilla y él respaldo desde trabajos realizados con la respuesta de que el General cruzó 8 veces los Andes, y que solo uno de esos cruces lo realizo en camilla porque estaba muy delicado de salud.

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EL BLOG

    CORTITO Y AL PIE
    • Lunes, 18 Junio 2018

    En la última “Exposición Ganadera”, más precisamente en el Concurso Nacional de Aperos de Uso Tradicional, se generó una discusión por la utilización de un arzón de plata en un lomillo de sogas. Lo que , sostengo, rompe la categoría y la hace difícil de jurar. Y no es que el gaucho no lo usara, de hecho, usaba cualquier cosa que tuviera y si algo era de plata (estribos, cabezada, arzones, etc.) desde ya lo usaba para los días de fiesta, o constantemente si era lo único que tenía o le quedaba cómodo. Eso no quiere decir que esté bien que se use todo mezclado, categorías y épocas, porque la jura se hace imposible. Si un jurado lo permite, rompe el pacto tácito con los demás participantes (no hablaré de reglamento).
    Se me dieron ejemplos, justificaciones y datos históricos que agradezco mucho por novedosos para mí, pero no me convencieron. Respetar las categorías y hacerlas respetar (para jurados) debe ser la premisa.

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    SOBRE ALGUNAS PILCHAS
    • Martes, 17 Abril 2018

    “Lo poco agrada y lo mucho enfada” decía mi abuela materna, oriunda de León, en España. Y es así en casi todas las cosas. No quiero que me odien talabarteros, tejedores de ponchos y otros artesanos necesarios de la Tradición Gaucha Argentina, pero debemos reconocer entre todos, que hay pilchas que se repiten hasta el hartazgo y sería bueno, que sus propietarios las alternasen en los concursos de aperos.
    ¿Qué dónde voy?
    Bien; una vez escribí en mi columna semanal de la Revista EL FEDERAL, malograda por los hijos de su fundador, lamentablemente, que me parecía que en Palermo, durante la “Exposición Ganadera” , que los caballos del Concurso Nacional de Aperos, deberían presentarse con algo de pelo y no con el extraordinario brillo del pelo de verano, porque es como mentir una situación.
    Si ya sé. También se enojaron cuando escribí hace muchos años en el recordado Periódico Mensual EL TRADICIONAL, que las caronas eran cortas, porque todos tomaban las medidas que reprodujo Justo P. Sáenz (h) en “Equitación Gaucha en la pampa y Mesopotamia” pero nadie había tenido en cuenta que el caballo del gaucho era flaco de tanto uso diario. Carlos Lunardi lo comentó y el entonces jurado Olegario V. Andrade pidió en la pista que los caballos no estuvieran de “anca partida” que así no era el caballo del gaucho. Aunque tampoco era de Raza Criolla.
    Volviendo a los usos abundantes, por decirlo de alguna manera, también escribí en EL FEDERAL, una nota titulada “En verano, poncho de verano”, porque solemos ver tremendos y pesados, y también hermosos, ponchos pampa en desfiles del mes de diciembre.
    No soy un iluminado ni quiero hacer creer eso, solo pido sentido común.
    Con respecto al pelo, no me refiero a la desprolijidad de los largos pelos de invierno, en orejas y ranillas incluidas, hablo de… algo de pelo.
    Y retomando ahora sí el tema de la pilchas que pululan en abundancia y nadie alterna (sé que si uno tienen una muy buena no la quiere dejar de usar en concurso), me remito a la última vez que mi amigo Juan Carlos Duchini asistió a Palermo (no ensilló) y publicamos en aquel El Tradicional en papel de diario, una foto de Duchini muy sonriente, luciendo sobre los hombros un soberbio poncho de vicuña con un bordado extraordinario.
    A partir de allí, se llenaron las pistas de ponchos de vicuña bordados, de toda calidad y aspecto. Y hace mucho ya de esto. Y ya…
    No digo que no los usen, pido que los alternen, porque hay gente que ya se sabe con qué va a entrar, y una sorpresa alegra al jurado.
    Otra pilcha emblemática del gaucho es el tirador, bien, hay siete mil tiradores bordados, de mucha variedad en belleza, calidad y hasta feos. Y no critico a nadie, pero no tienen por qué estar todos de tirador bordado. ¿Y de tirador de suela negra Finucci? Ese no cambia la ecuación, pero era el más usado, lo que modifica es la rastra y las monedas.
    No se enojen, es simplemente lo que he pensado desde hace mucho.

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