Raúl Finucci

TODO HONOR


Escribo este editorial en el día en que se cumplen 166 años del paso a la inmortalidad del Gral. José de San Martín, Libertador de medio continente.
Tampoco puedo dejar de recordar mi postura con respecto al corrimiento de los feriados para los viernes o lunes, como fue en este caso.
San Martín muere el 17 de agosto de 1850 en Bulogne Sur Mer, Francia, a las tres de la tarde.
Pero por las leyes inescrupulosas que atentan contra nuestra identidad y la formación de nuestros niños y jóvenes, se otorgó el feriado al lunes 15, razón por la cual, no se da al día, la importancia que merece, ni se reafirma la historia en la memoria popular. Un crimen.
En la Argentina los días feriados nacionales y los días no laborables se rigen por el Decreto Nº 1584/2010. Sorprende la medida en favor del sector turístico (favorecer a un solo sector), ni el desapego por los valores de la patria.
San Martín es nuestro Padre de la Patria, aunque podríamos afirmar que Manuel Belgrano también lo es, pero ya sabemos que “padre hay uno solo”.
Para él, todo honor y toda gloria.

RICARDO ROJAS, RECTOR DEL PENSAMIENTO AMERICANO

Ricardo Rojas (Tucumán 16/9/1882- Buenos Aires- 29/7/1957)
Este es parte de sus pensamiento tomados de su obra Eurindia.
La Música
“Las violas expresan emociones eróticas, las arpas emociones místicas,

RICARDO ROJAS, RECTOR DEL PENSAMIENTO AMERICANO

por Héctor García Martínez

RICARDO ROJAS (Tucumán 16/9/1882- Buenos Aires- 29/7/1957)
Aquí parte de sus pensamiento tomados de su obra "Eurindia"
La Música
“Las violas expresan emociones eróticas, las arpas emociones místicas, las flautas emociones pastorales, los clarines emociones heroicas.

ADIOS QUERIDOS AMIGOS

por Raúl Oscar Finucci

Tuve dos conocidos, ella participaba en los concursos de amazonas, él entró algunas veces a la pista de Palermo, y tenía su fiesta, en Rawson, su pueblo, en el partido de Chacabuco.
Eran realmente agradables, simpáticos, y se llevaban algo así como diez años de diferencia. Cada uno tenía sus hijos de matrimonios anteriores. Juntos tenían caballos, su pasión.
Él me invitó varias veces a su fiesta pero por una u otra razón nunca fui. Tampoco recordaba su nombre, pero si recordaba que a pesar de estar siempre bien vestido a la usanza gaucha, nunca se abrochaba el último botón de la camisa.

RESPETANDO AL CONSULTADO

Cuando Oscar Lura me mostró su columna para esta semana le dije que no quería publicarla, pero él se la mandó a algunos amigos (consultores casi) y todos me dijeron que si, que tenía que publicarla, que era cierto lo que decía “El Tábano” Lura y que simplemente era simpática e informativa.
No me convencieron, pero como reza el paréntesis del párrafo anterior, son “consultores” ¿y para qué pregunta uno si debe o no hacer tal cosa si después hará lo que le plazca?
Por eso la publicamos.
Pasando a otro tema, no debo agregar más a la nota de la entrega de diplomas de la Academia de Folklore de la Pcia. de Buenos Aires, más que ¡gracias!.

LLEVE UN LIBRO Y DEJE OTRO

La localidad burgalesa (Burgos, España) de Quintanalara, un pequeño municipio con 33 habitantes censados, inaugura una biblioteca de intercambio con más de 16.000 libros, que han sido donados para este fin. El concejal de Cultura, Román de Pablo, ha explicado que ser un pueblo "muy pequeñito", donde realmente solo nueve de sus vecinos viven todo el año, "no limita" su creatividad y apuesta por la cultura como "elemento de atracción turística".
El proyecto "ha superado todas las expectativas iniciales" ya que nació con el objetivo de conseguir 10.000 libros y, donación a donación, se han superado los 16.000, ha referido el edil. La biblioteca está basada en el 'bookcrosing' donde cualquiera puede llevarse un libro y dejar otro, y todo queda recogido a través de una página web en la que todo el mundo puede saber qué publicaciones hay en Quintanalara y donde han ido a parar los ejemplares que se han sacado de ella.
De esta manera conseguirán "poner el nombre de Quintanalara en el mundo del bookcrosing" que no tiene fronteras y que, esperan, atraiga la visita de muchas personas a la localidad. Allí se van a encontrar los libros ubicados en "el Potro", un espacio municipal en el que antiguamente se herraban los caballo que ha sido recuperado para este fin y que convierte la biblioteca, según el concejal de cultura, en "un lugar único en el mundo".
Para enfocar la promoción cultural de Quintanalara en el mundo de los amantes de los libros y la literatura, se ha organizado una jornada "entre libros " en la que participarán el director de la Villa de Urueña (Valladolid), Pedro Mencía; el director de la Fundación Miguel Delibes, Javier Ortega Álvarez y varios miembros de la Asociación Escuela Benaiges de Bañuelos de Bureba. La jornada incluye también un coloquio entre escritores en el que participan Belén de la Parte, José Carlos Iglesias, Benicio Castrillo Toribios y Roberto Llorente.

Ojalá en la Argentina pudiese hacerse esto.
Si alguien sabe que se hace, comunicralo por favor a redaccióEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

LA MAGDALENA, PERSONAJES DE LOS BICENETENARIOS

por Carlos Raúl Risso / Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

El haber pasado ya los “Bicentenarios Patrios”, nos hace pensar y reflexionar que, de lo que era en aquellos tiempos “el interior bonaerense”, escasos o muy escasos fueron los representantes de las entonces poblaciones pioneras, que aportaron ‘mentes ilustradas’ para juntas y congresos; en la otra cuestión en la que sí aportaron “gente de pata al piso”, fue en la integración de los bisoños ejércitos que comenzarían las duras y largas luchas de la independencia, poblada la gesta de ‘soldados anónimos’.
Este lugar desde el que estoy escribiendo esta pretensión de nota, la Ciudad de La Plata, era entonces inexistente, y al sitio se lo conocía como “las lomas de la Ensenada”, en virtud que a corta distancia y sobre la costa del Plata, se encontraba la población de dicho nombre, el Fuerte y también el puerto, y podría decirse que todo quedaba inserto dentro de lo que, casi desde los tiempos de Garay, se nominaba “Pago de la Magdalena”, ya para entonces, a más de 220 años de las andanzas de aquel vasco conquistador, “el viejo” Pago de la Magdalena.
Para buscar un orden cronológico, citaremos primero al Presbítero Dr. Manuel Maximiliano Alberti.
Hijo de Doña Juana Agustina Marín y D. Antonio Alberti, había nacido en Buenos Aires el 28/05/1763, habiendo estudiado en el Real Colegio de San Carlos, del que pasó a la Universidad de Córdoba, donde en 1785 se recibe de doctor en Teología, siendo ordenado sacerdote al año siguiente y destinado a la Parroquia de la Concepción de Buenos Aires. Cuatro años después, al quedar vacante el curato de la Magdalena, es designado cura vicario interino para la parroquia de Santa María Magdalena, a la que llega en 09/1790 y permanece un año, renunciando (presumiblemente por problemas de salud, según su biógrafo Guillermo Durán), el 26/10/1791, pero… curiosamente retorna por otro año, desde el 1/03/1793 al 21/02/1794.
Más allá de atender el oficio religioso, se abocó a la reconstrucción y ampliación del templo parroquial.
Frente al actual edificio, alguna vez cavilamos que quizás, durante los sermones dominicales, solapadamente -o no- pudo haber transmitido a sus súbditos los nuevos idearios que se expondrían en los días de mayo.
Justamente al sucederse estos -cuando era párroco de la Iglesia de San Nicolás-, interviene activamente de las reuniones, por cuya actuación finalmente es elegido “vocal” al constituirse la Primera Junta de Gobierno, aclamado por el pueblo que exigía un lugar para él, siendo el único sacerdote que la integra; continuando en su cargo al conformarse la Junta Grande, pero los fuertes intercambios políticos, las acaloradas discusiones no pintaban la situación color de rosa, y tras arduos debates del día 28/01/1811, fallece tres días más tardes, posiblemente a consecuencia de un síncope cardíaco, siendo el primer miembro del gobierno patrio en fallecer, triste privilegio en el que prontamente lo seguiría Mariano Moreno.
Con este compartió la labor en “La Gazeta”, de la que fue redactor y su primer director.
A su pedido, sus restos fueron sepultados en la Iglesia de San Nicolás, sitio en el que actualmente está emplazado el Obelisco porteño, motivo por el cual se desconoce el destino de los mismos.

Otro sacerdote con algunos vínculos con “el viejo pago”, es Dámaso Fonseca, quien había nacido en Buenos Aires el 18/12/1763, en el hogar de Doña Micaela Veguío y Don Juan Gómez de Fonseca. Tras los estudios básicos en la “gran aldea”, sus padres lo envían a Córdoba, donde cursa en su Universidad y en 07/1785 egresa -antes de cumplir 23 años-, como Doctor en Teología.
Ya de retorno en su ciudad de nacimiento fue ordenado sacerdote en 8/1788 por el Obispo Azamor y Ramírez, y apenas un año después, el 26/09/1789 asume como “cura y vicario” en la Iglesia de Magdalena, donde cumple un breve interinato, a raíz del cual Andrés Calcagno opinó: “En ese curato apartado de la capital halló el doctor Fonseca ancho campo donde ejercer su celo, edificando a sus feligreses con su conducta y con su constante aplicación al estudio…”.
Ejercía su sacerdocio en la Parroquia de la Concepción, cuando el 21/05/1810 recibe la invitación para participar del Cabildo del día siguiente, en el que vota a favor de constituir una forma de gobierno que reemplace el poder del Virrey, donde “no quede duda de que el pueblo es el que confiere la autoridad y el mando”.
Decididamente identificado con los nuevos idearios, en representación de la Ciudad de Maldonado, fue nombrado Diputado a la Asamblea de 1813.

Andando el tiempo, el 10/07/1815. El Director Supremo Álvarez Thomas, en atención a la constitución del congreso que se avecinaba, invita a la población a designar “electores” para integrar la Junta que debería elegir los diputados que la representarían en Tucumán. Se procedió entonces a la división del territorio en nueve secciones que debían contar con un mínimo de 5000 habitantes cada una. Fueron: San Nicolás de los Arroyos, Pilar, Arrecifes, Luján, San Isidro, San José de Flores, Magdalena y San Vicente; de todas, solamente Magdalena y Arrecifes tuvieron dos representantes en la Junta, que en este caso fueron el Presbítero Domingo González Gorostizu y el vecino Don León Ortiz de Rozas.
Este sacerdote fue párroco en Santa María de Magdalena desde 1798 hasta el 15/1/1829, siendo el primer sacerdote de larga permanencia en el lugar. Tenía un hermano menor también religioso, Ramón, quien fue su permanente colaborador a partir de 1806.
Por su parte, Don León Ortiz de Rosas, destacado y prominente vecino, fue administrador de los bienes de la corona por un espacio de casi diez años, hasta que en 1806 comienza a administrar las propiedades rurales que su esposa Agustina López Osornio heredara de su padre en tierras del “viejo pago”, convirtiéndose en hacendado. Su sobrino Lucio V. Mansilla lo describió y definió: “…bondadoso y paciente (…) La memoria que dejó entre los suyos y todos los que le conocieron fue la de un hombre sin reproches”.
Volviendo a la Junta porteña, González Gorostizu apoyó con su voto, la elección de los Dres. Sola, Zavaleta, Leiva y Gascón, y de los sacerdotes Perdriel, Guerra y Grela; mientras que Ortiz de Rosas votó por los doctores Paso, Gascón, Zavaleta, Maza y Sáenz, el religioso Rodríguez, y el Mayor Gral. Cruz.
Finalmente, los representantes por Buenos Aires en el Congreso de Tucumán, que abrió sus sesiones el 24/03/1816, fueron: los doctores Juan José Paso (fue el Secretario), Pedro Medrano, Esteban Agustín Gascón, Tomas Manuel de Anchorena, y el también sacerdote Antonio Sáenz, a los que hay que sumar a Fray Cayetano J. Rodríguez, que fue el encargado de redactar el acta de la independencia, al mismo tiempo que fue director y redactor del diario de sesiones del benemérito Congreso.
A grandes rasgos y casi ya a 200 años de aquellos sucesos, esta es la reseña del pequeño aporte magdalenense, a las gestas iniciales de la Patria.

Bibliografía Básica

Calcagno, Andrés – “Apuntaciones Históricas sobre Magdalena”
Carranza Mármol, Ángel G. – “Cartilla Biográfica de los Diputados que Firmaron el Acta de
la Independencia”
Citterio, Diego (Lic.) – “Parroquia de Magdalena a Fines del S. XVIII”
Roncoroni, Atilio (Dr.) – “Los Abogados en el Congreso de Tucumán”

EL TÁBANO por Oscar Lura

No paramos de amontonar méritos en EL TRADICIONAL, ahora Finucci fue nombrado académico. Plata nunca.Usted dirá que soy un materialista, que el honor…que el mérito…que el reconocimiento…

ACTO ACADÉMICO EN ARECO

Por Raúl Oscar Finucci
El viernes 17 de este mes de agosto, en que EL TRADICIONAL cumple 20 años, tuve el honor de recibir mi diploma como académico de la Academia de Folklore de la Pcia. de Buenos Aires

ACLARACIÓN AL LECTOR

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