LO QUE ME QUEDÓ EN EL TINTERO

01 Agosto 2017

Ya ha pasado algo más de una semana desde que estuvimos en la pista de Palermo para presenciar la final del Concurso Nacional de Aperos de Uso Tradicional de la Sociedad Rural Argentina. Muchos de ustedes habrán leído la nota que escribiera sobre detalles y sucedidos durante el concurso, pero me quedaron dos puntos en el tintero, o mejor dicho, en el teclado.
Recuerdo hace ya varios años, cuando juraban el Ing. Alberto Martín Labiano, Fernando R. Carranza, Olegario Andrade y otras reconocidas personalidades de “Rural”, que debían guardarse ciertas formalidades que parecen ya no tenerse en cuenta.
Dichas formalidades no están demasiado claras en el reglamento del Concurso (2015 y 2017):
Art. 13º. DESCALIFICACIÓN
El participante que por cualquier causa desmontara de su caballo deberá montar por sus propios medios, caso contrario quedará automáticamente descalificado de su categoría.
Art. 14º. COMPORTAMIENTO EN PISTA:
A los participantes que ingresan a la Pista les está prohibido dirigir la palabra a los Jurados y hacerles señas y gestos, prestando especial atención, acatamiento y respeto a las indicaciones del Jurado y Secretarios. Los Señores Jurados y/o Secretarios informarán por escrito de inmediato al Comisariato General en caso de que esta disposición fuera contravenida.

Los referidos artículos 13° y 14°, vienen a cuento de los dos puntos que me quedaron en el teclado, como dijera anteriormente.
Algunos participantes, jóvenes o no, se han tomado la costumbre, al ser nombrados por el locutor oficial como premiados con el campeonato o el Reservado, de “enganchar” su montados y salir con toda la furia, que la incómoda arena permite, hasta sujetar un metro antes de los jurados; acción más propia de infieles (leer “Una excursión a los Indios Ranqueles”) que de gauchos.
Lejos de querer ser un aguafiestas, me parece una exageración fuera de lugar y una falta de respeto. Y esto no es personal.
Otra costumbre es desmontar sin pedir permiso, cosa que no podía hacerse en tiempos de aquellos jurados mencionados al comienzo de la nota. Antes se los penalizaba según el criterio del jurado, con expulsión, o sacando una especie de “tarjeta roja” por el tiempo que se considerara prudente si desmontaban sin pedir permiso.
Bien decíamos en nuestras “Charlas de Boliche” a través de Radio Web EL TRADICIONAL; cuando un gaucho desmontaba junto a alguien, era para pelear.
No es necesario que alguien desmonte para recibir el premio, no forma parte de las buenas costumbres camperas. Desmontaba quien era invitado a hacerlo.
Eso se castigaba también. Se pedía permiso para desmontar hasta para acomodar el apero ladeado. Si bien los que hacen esto, por ahora son solo un par de jinetes, se debe tener en cuenta.
No necesito nombrar a los actores de estos hechos, y espero no se enojen y puedan aceptar la crítica, o refutarla cuando lo deseen a través de este medio. Solo tienen que comunicarse, con el mismo respeto, a través de redaccióEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o como deseen, para darnos sus argumentos y serán publicados para que todos juntos aprendamos.

Con respecto a los jurados, como dijera en mi nota “Concurso Nacional de Aperos 2017 (S.R.A)”, fueron los mismos que el año pasado, con la diferencia que se cruzaron las categorías a jurar, para no repetirse. Nada encontré en el Reglamento del Concurso, que diga algo sobre este tema ni tampoco en el Reglamento Gral. de Exposiciones de la S.R.A.
Y me refiero a los jurados porque el último tema que me quedara en el tintero, es el de la jura de los Lomillos de Sogas con Lezna. Allí, resultó Campeón un recado con el lomillo chapeado, es decir, con arzón de plata, y un juego de cabeza y riendas, más cercano a un juego Picazo que a uno de sogas. Si bien el Caronero tiene cabo de plata, no cuenta como extrapolado de otra categoría, porque la mayoría usaba los cabos de plata en cuchillos de cintura, facones y caroneros.
Quiero aclarar que la Estampa del participante era impecable, y que si uno piensa en un gaucho como una pintura, puede imaginarse tranquilamente ese arzón mezclado con los estribos de hierro y algunas argollas de plata en la cabezada y riendas, que un amigo llamaría “litoraleñas”.
De hecho, el participante fue seleccionado por mí, para el Premio EL TRADICIONAL al “Paisano de Mejor Estampa” (no soy jurado). Pero… y hay un pero; creo que no se debe permitir, en clasificatoria, esta variación, que aunque haya sido posible en el pasado, rompe con el espíritu de la categoría “Lomillo de sogas”.
¿Qué quiero decir?, que sería imposible jurar todas las categorías existentes, si aplicamos subjetividad a la jura, que la debe haber, una vez verificada la corrección de los aperos y su coherencia con la categoría en que participan, no antes. Por eso las categorías son hoy, prácticamente, compartimentos estancos.
Porque otra cosa que impediría una jura razonable y cierta, es aceptar las transiciones, ya que todas las categorías estarían mezcladas por 30 ó 40 años de diferencia, como aquella famosa jura, de hace ya muchos años, donde un participante ganó con un lomillo y un juego de farolitos, y se armó el escándalo.
Y hablando de “se armó”, la jura del lomillo con arzón de plata, provocó la airada reacción de quién ganara el segundo premio (Reservado), refiriéndose destempladamente al jurado, quien me negó haberlo escuchado, apenas terminada la jura, debajo de las sombrillas del centro de la pista. Hoy puedo decir (de buena fuente), que el participante fue informado alas autoridades y puede ser castigado. Desconozco quién lo informó. Veremos que decide el Comité.
Vuelvo a poner a disposición de los participantes que se puedan sentir afectados, nuestro correo electrónico redaccióEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. para que nos den su opinión y podamos, entre todos, encontrar el punto justo.

Notará el lector que no menciono a ningún actor por su nombre, porque no lo considero necesario, ya que son solo apreciaciones mías sobre lo visto, y lo que trato de hacer, es que entre todos podamos sacar las conclusiones correctas y analizar las cuestiones que se ven en la pista y merecen ser discutidas.