"OBRAJES" DE TRADICIÓN JESUÍTICA

03 Enero 2018

Publicado hace un tiempo ya por "Don Hilario", para difundir una pieza extraordinaria de su colección.
www.hilariobooks.com

Gracias Roberto Vega.

Excepcional poncho tejido en seis paños, sin flecos. Hilo de algodón para la trama y lana de oveja en la urdimbre. La pieza fue confeccionada en un telar de estacas propio de la textilería andina prehispánica, aunque su ornamentación se vincula de modo directo con los ponchos jesuíticos.
Tan bello atuendo proviene de un barrio periférico de la ciudad de La Paz (Bolivia), llamado Obrajes en memoria de los obradores textiles que ya se habían formado en el siglo XVI y que algunos, tiempo más tarde pasaron a manos de los misioneros jesuíticos. Con la Orden de la Compañía de Jesús llegaron las nuevas técnicas -utilizaron el telar de pedales, de filiación europea, y hasta lograron reunir ochenta telares en un mismo obraje; se empeñaron en mejorar la calidad de aquellas producciones e instalaron una variante del poncho, en su caso generalmente formado por largas tiras que luego cortaban para unir simétricamente en dos paños de tres bandas por lado, como ocurre en el poncho que aquí presentamos- y erradicaron la simbología pagana que cargaban los textiles nativos, adoptando nuevas variantes de listas combinadas con minuciosos movimientos geométricos. Aquellas exquisitas producciones -ya en una sistematización cuasi seriada- eran comercializadas por la propia Orden religiosa para afrontar los gastos que su actividad evangelizadora demandaba.
En principio, dichos ponchos fueron de tamaño generoso (para tapar las partes púdicas de los varones) y por elegancia, se les agregaba un corto fleco multicolor en sus cuatro bordes. Pero con la expulsión dictada por Carlos III en 1767, las misiones y obradores sufrieron diversos retrocesos y en 1781, con el alzamiento de Tupac Catari, la rebeldía de los nativos por ejemplo, hasta supo ensañarse con los telares de pedales que operaran indios y mestizos.
Con las guerras de la independencia de por medio, ya en el andar del siglo XIX la identidad de los pueblos originarios siempre se reflejó en su vestimenta y entre todos sus atuendos, el poncho fue un símbolo de poder y elegancia. Claro ejemplo de ello son los ponchos obsequiados a los Libertadores José de San Marín y Simón Bolívar; todos de exquisita factura y el que le regalaran a éste último -tejido por las damas cuzqueñas hacia 1825-, una fiel herencia del poncho jesuítico.
Así las cosas, cuando tiempo más tarde los vecinos del barrio de Obrajes quisieron recuperar su producción textil sin el celo de los misioneros, optaron por construir sus originales telares de estaca, incorporaron diseños con símbolos propios de sus culturas, intensificaron el tono de los colores utilizados y en general se despreocuparon de los flecos. Pero las formas del apreciado poncho jesuítico siempre conservó entre ellos su encanto y de las manos de los nuevos tejedores nacieron prendas tributarias de tal tradición.
Nuestro poncho es un fruto de este renacer de la textilería paceña. En los inicios del siglo XX, un tejedor para nosotros desconocido elaboró esta prenda de calidad notable. Lo hizo tejiendo tres bandas a cuatro bordes, las que luego cortó y unió formando dos paños con su boca al centro. En el diseño se advierten símbolos de las culturas locales aymaras y quechua, en un enlace con las formas propias de los textiles jesuitas. Sobre el "poncho obrajes", afirma el estudioso Oscar Barriga Barahona, los indígenas le atribuyen una protección mágica por ciertas cualidades de su técnica.
Medidas. Largo: 183 cm. Ancho: 139 cm.
La Paz (Obrajes), Bolivia. Primer cuarto del siglo XX.

Bibliografía:
AAVV: Tejidos Milenarios del Perú. Lima. AFP Integra. 1999.
Oscar Barriga Barahona: El poncho boliviano, símbolo nacional de identidad social y cultural. La Paz, Bolivia. Fondo Editorial Pensamiento Paceño. 2013.
Ruth Corcuera: Ponchos de las tierras del Plata. Verstraeten Editores. Fondo Nacional de las Artes. Buenos Aires. 1998.
José y Javier EguigurenMolina, y Roberto Vega: El Poncho, Arte Y Tradición. Buenos Aires, Vega & Eguiguren, 2001.
Teresa Gisbert: Arte textil y mundo andino. Tipográfica Editora Argentina. Buenos Aires. 1992.
Teresa Gisbert, Silvia Arze y Martha Cajías: Textiles en los Andes Bolivianos. La Paz, 1987.