QUIEREN SUSPENDER "LUJÁN"; ES LA TRADICIÓN, ESTÚPIDO...

23 Agosto 2017

En el día de ayer (22 de agosto), pudimos leer en el portal de Infobae.com.ar un título preocupante y de una ignorancia supina:

Peregrinación Gaucha: la Iglesia pidió a los fieles que no lleguen en caballos porque "perjudican a esos animales"
Por primera vez en 73 años, la Arquidiócesis de Luján se expresó a favor de los equinos. Los proteccionistas lo reclamaban desde hace años debido a la gran cantidad de animales que mueren en el trayecto. Será el 24 de septiembre.

Piden que vayan en otros medios pero no a caballo, cuando Mons. Anunciado Serafini y paisanos del C.C. “El Rodeo” (hoy de Puente Márquez) y el C.C. “Martín Fierro” de Luján, crearon, hace 73 años, una “Peregrinación a caballo”

También en un periódico, elcivismo.com.ar de la ciudad de Luján, apareció esta noticia, y seguramente se multiplicó por las redes, apareciendo en distintos portales. En los dos mencionados aquí, aparecen fotos de caballos muertos que no corresponden a ninguna actividad tradicionalista, lo que constituye una estafa al lector y un manejo maniqueo de la información, que no enaltece a las redacciones de los mismos.

Pero lo notable es quien hace el pedido: Monseñor Radrizzani quien no dudó en trasladarse hasta el monasterio trucho de las monjitas de José López, el delincuente preso que llevó de madrugada, bolsos con 8.000.000 de dólares, un arma y relojes, para ser escondidos por sus amigas de hábitos. Monjas que no son monjas pero que Radrizzani, conocía, y también a sus visitantes políticos.

Duele el texto de Infobae, ya que dice que “por primera vez”, la Arquidiócesis se expresó en favor de los equinos, poniéndose, evidentemente, del lado de los proteccionistas.

En mi anterior editorial traté el tema de “Tuco” el caballito expuesto en la vidriera de una mueblería, cuyo dueño fue linchado mediáticamente a pesar de que el mencionado animal, fue prestado por su amigo y famoso criador Falabella.
Pero lo más preocupante en esa oportunidad, fue la declaración de la titular de la cátedra de Derecho Animal de la Universidad de Buenos Aires (UBA) Victoria González Silvano, quien dijo que “los caballos no están para entretener” y posteriormente, expresó sin ponerse colorada: “La Rural debe ser prohibida”.
Estamos ante un embate sistemático de instituciones de poca monta y ningún pergamino, que tal vez ni siquiera conozcan cómo se cuida a un caballo, y cuyo fin, así como los veganos lloran por las vacas, es que no podamos siquiera montar un caballo para pasear.
Bueno sería, que estos proteccionistas les expliquen a los padres de los chicos autistas o con diversas patologías que los tienen inmóviles en sus sillitas, que están dispuestos a privarlos de sus clases de equinoterapia, las que, a la mayoría, logran hacerlos felices por un rato al menos.
Tampoco saben estos proteccionistas de departamento, que miles de caballos “reservados” que vemos en las jineteadas, serán enviados al “tacho”, porque no saben qué es el tacho; el tacho es el matadero, y se le dice ”tacho” remedando aquellos viejos e inmensos tachos donde se hervía la carne y la grasa.
¿Porqué al matadero? Porque nadie tendrá en su campo caballos inservibles (la mayoría no se pueden ya domar) porque comen tres o cuatro veces lo que come una vaca.
Alguien me dijo: ¿Y por qué no los sueltan? Seguramente las organizaciones protectoras de caballos estarán dispuestas a juntar dinero entre los que se paran con cartelitos en los desfiles, para comprar miles de hectáreas donde soltar a esos caballos cual película generarán un galope tendido de a miles para ser filmados desde el aire.
La vida es otra cosa.
La tradición es otra cosa.
Y, Monseñor Radrizzani: “bendecir” políticos ladrones que se quedaron con nuestro dinero vaciando hospitales, escuelas y viviendas sociales, tiene otro nombre. Con gusto se lo diré personalmente.
Pero también peca de ignorante Radrizzani cuando dice que en tiempos en que se creó la Peregrinación , los centros organizadores estaban muy cerca, y que ahora vienen de muy lejos, por eso se mueren los caballos.
Desconoce Monseñor, que hay marchas de cientos de kilómetros de a caballo en todo el mundo y que si hombres y caballos, están controlados como corresponde, nada sucede. Igual que con las ovejas descarriadas de la Santa Iglesia.

El 24 de septiembre, seguramente, miles de peregrinos llegarán a Luján a caballo, y si es posible, que cada paisano lleve un caballo de tiro, para que aprendan “cuántos pares son tres botas”.